sábado, 22 de diciembre de 2007

Extraña tradición Navideña


La tradicional comida de Navidad siempre se celebra en mi casa. Como gozo siendo buena anfitriona, me esmero desde tempranas horas de la mañana en la preparación del menú.

También decoro la casa para tan magno acontecimiento: el mantel con los bordados de Papá Noel, mi mejor vajilla, la cubertería fina y la cristalería que sólo utilizamos en grandes ocasiones; el último toque corre a cargo de velas e inciensos repartidos por todas las habitaciones, para dar un ambiente cálido y acogedor. Reviso el árbol y el Belén. “¡Todo perfecto!”, me digo con satisfacción.

En los últimos años ocurre un fenómeno insólito. En algún momento, antes de colocar las viandas sobre la mesa, el niño Jesús desaparece del pesebre sin que yo me haya podido percatar del hecho. Me acerco al nacimiento y en su lugar hay una nota “Si quieres volver a ver al niño Jesús sigue nuestras instrucciones. No avises a la policía. Pedimos turrones y, sobre todo, copas extras. Llévalos después de la comida a la salita.” Indignada miro a mi alrededor, entre risas. A mi cuñado Miguel, con máscara de fingida seriedad, se le escapa una malévola y delatora sonrisa. Nunca accedo al chantaje y me encargo personalmente del rescate, buscándolo por todo el comedor, con éxito.

El año pasado fue mi gran momento. Observaba de reojo los movimientos de Miguel, se acercó al nacimiento y su expresión mudó. En el pesebre en vez del niño encontró una nota que leyó con sonrisa socarrona: “Harto de tus reiterados secuestros, me he visto obligado a privaros de mi presencia en este día. He tomado serias medidas. Me he puesto en contacto con los Reyes Magos, dándoles estrictas instrucciones para que sólo te traigan carbón, Miguel. Atentamente, el niño Jesús”.

8 comentarios:

  1. !Pobre Miguel!
    ¿Fue perdonado por sus bromas, o en verdad le trajeron carbón, carbón negro y nada más?

    Margarita, esta es una curiosa anécdota de Navidad... y divertida: humor por el lado del secuestrador, humor para responder a la broma... !y el pobre niñito Jesús, paseando por toda la casa!

    Espero que estés pasando muy lindo estas fiestas, amiga.

    Besos,
    Esther

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  2. ¿Por qué me sonará esta historia? Jejeje. Este año no hay secuestro que valga, el niño ya se ha cansado y ha decidio cojer las maletras e irse (que me lo ha dicho a mi) jaja.

    Bueno, me alegro que te guste mi blog y que vayas entrando a comentar. De momento sólo entrais mi amiga y tu :( Pero bueno,supongo que con el tiempo entrará más gente.

    Un saludo y esta noche nos vemos para tomar las uvas!! Bueno, de hecho estamos aquí las dos: tu en la salita y yo en la habitación, jeje.

    Besoteeeees!

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  3. ¡Feliz año 2008, Margarita!
    Esta historia me suena de haberla leído, pero me ha encantado repetir el menú, ¡ja,ja¡ja!
    Te deseo mucho éxito y creatividad en este nuevo año; que disfrutes de muy buena salud y mucha felicidad y que tenga yo la suerte de conocerte en persona en alguna quedada. Beso para ti y saludos a tu familia.
    Juan Pan

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  4. Hola Margarita.
    He pasado por aqui y he decidido dejarte constancia de mi visita.
    El relato ya te lo he comentado antes asi que ya sabes que me gusta.
    Un saludo a Miguel y un beso muy muy crujiente para tí.
    Ayyyyyyyyy , chica, que guapa eres, pareces una actriz de cine jajajaja.
    Conchi

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  5. ¿Pobre? ¡Todo un secuestrador porfiado! No le trajeron carbón, eso fue una broma para devolvérsela, je, je.

    La verdad es que el secuestrador tiene un buen sentido del humor y es una estupenda persona. Ah, sabes, en otro foro me dijeron algo del niño Jesús que me gustó mucho: que se había imaginado al niño Jesús riendo mientras me veía buscarlo por todo el comedor. ¡Qué bonito! ¿Verdad? nunca se me habría ocurrido.

    Gracias por tu paso por mi blog, amiga,

    Un besote,

    Margarita

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  6. Realmente, Petalito, no tengo ni idea de por qué te sonará : ). Igual porque la ves repetida todos los años, desde hace unos cuantos. ¿A sí? hablaste con el niño… ¡Eso sí es tener suerte! Bueno, pues tú y yo sabemos lo que pasó este año.

    Sí esa es la maravilla de estos chismes que lo mismo hablas con alguien de la otra punta del mundo como con alguien de tu propia casa…en la misma casa y comunicándose por Internet, je, je ¡Qué cosas! Bueno, está bien, cuando te vea otro día delante del ordenador me preguntaré si estás hablando conmigo ;)

    Besotes,

    Mamargarita

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  7. Gracias, Juan, siempre vienen bien los buenos deseos. Feliz año para ti y tu familia, también. Sobretodo mucha salud, lo demás viene por añadidura.

    Bueno, pues se intentará ser creativa en este año y aprender todo lo que pueda, eso no hay que perderlo de vista.

    Ah, pues no estaría mal poder darte un abrazo, a ver si hay quedada y podemos ir.

    Un beso,

    Margarita

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  8. Conchi, gracias por pasarte y dejarme un comentario en mi rinconcito. Sí, ya me lo comentaste en el recreo. Ah, ya he visitado tu blog, entré varias veces; a ver si este finde que quiero darme un paseíto por los blogs de los amigos te dejo comentario porque sino no queda constancia.

    Gracias por el piropo, pero te has pesado tres pueblos y a mí estas cosas me ponen colorada.

    Besos crujientes para ti: crunch, crunch (no es publicidad del chocolate)

    Margarita

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